Pues esto es lo que hay
Después de cuatro empates consecutivos, me atrevo, por fin,
a opinar sobre la actualidad del Real Madrid. Sé que lo fácil sería escribir cuando
el equipo estuviera bien y ya hubiera pasado todo este embrollo, pero hay que
estar en las buenas y en las malas.
Tal vez esté loco, pero estos cuatro empates es lo mínimo
que le podía pasar a este equipo, ya que remontar a la épica no siempre
funciona. Un equipo desganado que se deja empatar contra Las Palmas dando una
imagen certera pero sensible, contra el Villarreal, contra el Dormund de nuevo
con altibajos y esta última contra el Eibar en el Bernabéu no es unas de las
mejores maneras de imponer miedo en Europa. Pero es que si echamos la vista
atrás nos encontramos con una Supercopa de Europa ganada por los pelos, un
Celta de Vigo que casi dio la primera campanada en el Bernabéu y solo era la
segunda jornada de liga y debut en el Templo. Volvemos al Bernabéu pero esta
vez en Champions donde un Sporting de Lisboa nos juega de tú a tú y otra vez en
las últimas lo sacamos. Seguidamente después de tantos avisos ha llegado lo
inevitable, los pinchazos del Real Madrid.
Y lo que yo opino, o es que Zidane no ha sido capaz de ver
en estos siete partidos en los que o se ha ganado por los pelos o se ha
empatado, una solución, o es que los jugadores hacen lo que les sale de las
pelotas. Porque siendo profesionales como son, y más siendo el Real Madrid no
sé cómo no se ponen manos a la obra para arreglar esta imagen y este
desperdicio de puntos.
La gente habla de las lesiones de Modric y Casemiro, pero
joder, si sabes que si te fallan esos dos no tienes más refuerzos por qué no
fichas jugadores. Aunque yo creo que esas bajas podrían pasar más desapercibido
con un simple cambio de formación, en el que Kroos y Kovacic ocuparan el doble
pivote con James o Asensio de enganche y la BBC arriba, en definitiva, cambiar
este desastroso 4-3-3 por un 4-2-3-1.
Un toque de atención tampoco vendría mal a muchos jugadores,
como Varane, Ramos o Isco, los cuales han bajado el nivel de una manera
desastrosa, todo lo contrario que James Rodríguez, que responde a las llamadas
de Zidane con goles y asistencias.
En definitiva, un poco de más mano dura (como comenté ya en
el Podcast de esta semana) no vendría mal a los jugadores, ya sea por parte del
presidente, del entrenador o de la madre que los parió, porque la poca actitud
que muestran en el campo se ve reflejada con la tal vez falta de intensidad
impuesta por el cuerpo técnico. Ahora que se despejen con el parón de
selecciones, donde esperemos que no haya ninguna baja más y vuelvan con ganas
de demostrar a la afición que son el Real Madrid y que su sitio es estar entre
los más temidos de Europa.
Hala Madrid… Y Nada Más.
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